jueves, 25 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD



Desde el pesebre carrichano os deseo a todos una Feliz Navidad

Jesús Sánchez de Haro
Cronista Oficial de Carriches (Toledo)

jueves, 27 de noviembre de 2014

CARRICHES CELEBRA EL 265 ANIVERSARIO DE SU PRIVILEGIO REAL DE VILLA



Hoy se cumplen 265 años del acontecimiento histórico más importante para nuestro pueblo, como fue la concesión por el rey Fernando VI del Privilegio Real de Villa.

Hasta entonces, el Lugar de Carriches pertenecía al Estado y Señorío del Conde de Orgaz, bajo la jurisdicción de la Villa de Santa Olalla. Tenía unos 500 vecinos dedicados mayoritariamente a la agricultura y a la ganadería, trabajos de los que vivía todo el pueblo.

Pero la vida de nuestros antepasados no era tan fácil ni laboriosa como parecía; las Justicias de la Villa de Santa Olalla no dejaban de atropellar a los carrichanos con "notables y crecidas molestias y vejaciones, así en nuestras personas como en nuestros caudales y haciendas, pues por leves cosas y sin fundamentos algunos nos fomentan causas criminales, arrastrándonos presos a la cárcel Real de Santa Olalla donde nos tiene el tiempo que les parece y después nos sacan y quitan excesivas porciones de maravedís, diciendo se habían compuesto las causas, quitándonos del trabajo de nuestra labranza en la que solamente vivimos ocupados para nuestra manutención y para pagar los débitos Reales a S. M.".

Todo llego a tal punto, que los vecinos de Carriches, según comentan en la petición "estamos ya resueltos a irnos a vivir a otras poblaciones, dejando nuestras casas y haciendas".

Carriches se iba despoblando y nadie quería vivir en el pueblo. Por eso no les quedó otra salida que elevar sus protestas ante la Corte de Madrid, buscando solucionar el problema: la única solución era solicitar la independencia de Santa Olalla.

Lo primero era obtener la licencia del Conde de Orgaz, ya que Carriches pertenecía al Señorío del Conde, junto con otros pueblos como Domingo Pérez, Erustes, Otero, etc.

Ante las súplicas de los carrichanos, las vejaciones de que eran objeto por las Justicias santaolalleras y el perjuicio que ocasionaba para el porvenir de la aldea solicitante (según dice el texto del Privilegio), el Conde, y el 2 de octubre de 1748 concedió la licencia con algunas condiciones, que se firmaron a través de su secretario en Santa Olalla, 7 días después:

·  El alcalde mayor de Santa Olalla no tendrá autoridad en Carriches, por quedar independiente de ella.
·  Los Condes han de nombrar cada año un alcalde mayor de la Villa, un alguacil mayor, un contador, un juez y un escribano, con tal de que no sean de Santa Olalla. También podrán admitir a quién ellos quisieran por vecino de Carriches.
·  Carriches se quedará con la propiedad, uso y aprovechamiento del monte de encinas, del prado del concejo y los demás prados, siguiendo dentro de la mancomunidad de pastos de la comarca.
·  Servirán para Carriches las Reales Ordenanzas de la Villa de Santa Olalla.
·  Carriches tendrá su jurisdicción y término, a la vez que recaudará para los Condes el derecho de Portazgo (impuesto que se pagaba por pasar por un sitio determinado).

Después de la firma en casa del secretario de los Condes de las condiciones entre los Condes y el Concejo de Carriches, regresaron al pueblo, donde convocaron a los vecinos y decidieron nombrar a 3 personas que se encargarían de llevar ante el Rey Fernando VI, los permisos y solicitudes de exención de jurisdicción.

El Concejo de Carriches se reunió el día 9 de octubre de 1748 y dio su poder a José Gómez Santana, Antonio García Luján y a José de la Peña y Andino, para que comparecieran ante S.M., señores del Real Consejo de Castilla y adonde fuera necesario, para pedir y presentar petición de exención, acompañada del consentimiento del Conde: “[...] damos todo nuestro poder cumplido amplio y bastante, el que en derecho se requiere y es necesario, mas pueda y debe valer a dichos José Gómez y Santana, y Antonio García Luján y a José de la Peña y Andino, procurador de los Reales Consejos, vecino de la Villa y Corte de Madrid, a todos tres juntos y a cada uno por sí insolidum, y con facultad de que lo que uno comience lo pueda fenecer y acabar el otro, o los otros; especialmente para que en nombre de este referido Lugar, su Concejo y vecinos, puedan parecer y parezcan ante S.M., que Dios Guarde, en su Real Cámara, o dónde convenga, y haciendo relación de todo lo ocurrido y presentación a él sobre dicho instrumento de consentimiento otorgado por el expresado Excmo. Sr. Conde de Orgaz, a fin de que dicho Lugar se haga Villa, pidan la Gracia y Merced para ello y que se le exima de la citada jurisdicción de Santa Olalla [...]”.

Una vez concedido el poder de representación, éstos presentaron ante el Real Consejo dicha petición, en la que se presentaban todos los argumentos que avalaban su postura, junto con el poder y consentimiento del Conde.

Después de algunos meses, el Real Consejo de Castilla, a petición del Rey el día 12 de mayo de 1749, estudió toda la información necesaria, y después que los carrichanos pagaron por la merced de la exención de jurisdicción la cantidad de 547.500 maravedís (7.500 maravedís por cada uno de los 73 vecinos), S.M. Fernando VI concedió el 27 de noviembre de 1749 el Real Privilegio eximiéndole de la jurisdicción de Santa Olalla y haciéndole Villa: “D. Fernando, por la Gracia de Dios, Rey de Castilla [...] suplicándome que en atención a ello sea servido concederos Privilegio de exención de la Villa de Santa Olalla, haciendo a vos el mencionado Lugar de Carriches, Villa de por sí y sobre sí, con jurisdicción civil y criminal, alta y baja, mero y mixto imperio en primera instancia, según y como se concedió a otros lugares (ahora Villas) [...] he venido en concederos la referida exención y por la presente de mi propio motu, cierta ciencia y poderío Real absoluto de que en esta parte quiero usar y uso como Rey y Señor natural no reconociente superior en lo temporal [...] eximo, saco y libro a vos el dicho Lugar de Carriches de la jurisdicción de la referida Villa de Santa Olalla, su alcalde mayor, ordinarios y demás justicias y ministros, y os hago Villa de por sí y sobre sí, con jurisdicción civil y criminal, alta y baja, mero y mixto imperio en primera instancia [...]”.



El mismo día que se expidió el Real Privilegio (27 de noviembre de 1749) el Rey Fernando VI envió una Real Célula al Juez de la Comisión, D. Ventura de San Juan, por la que le mandaba que fuese al Lugar de Carriches con el Privilegio y la Real Célula, y diera posesión, señalándole el término y territorio que le correspondiese. También le encomendó que averiguase qué término, territorio y vecindario tenía, y que hiciese nombramiento de los oficios del Ayuntamiento, dándole la Comisión que para el caso es necesaria y se requiere.

Y así, el día 7 de diciembre de 1749 a las 10 de la mañana, Carriches tomó posesión de su título en las casas de su Ayuntamiento, dando el juez al nuevo alcalde varas altas de justicia y notificando al alcalde de Santa Olalla su cese en la jurisdicción de Carriches.

Jesús Sánchez de Haro

Cronista Oficial de la Villa de Carriches (Toledo)

miércoles, 3 de septiembre de 2014

15 DE AGOSTO: LA VIRGEN DE LA ENCINA, ALCALDESA PERPETUA DE CARRICHES



Muy buenas tardes, a todos.

Llegando el 15 de Agosto, los carrichanos se aprestan a la celebración ancestral que fundamenta nuestras fiestas: la subida hasta la ermita del Cerco para, después, acompañar en su camino a la Madre de Dios, que en Carriches veneramos bajo la advocación de Santa María de la Encina.

No es un simple acto más, no es sólo el inicio de las fiestas de la Virgen, y debemos ser conscientes del significado de esta celebración, que nos recuerda tanto el sentido histórico (hacer el camino de subida y de bajada como lo hicieron nuestros antepasados) como el religioso (celebrando la fe de nuestra comunidad cristiana).

Este año, no es un año más; podríamos nominarlo como “Año Histórico”. Nuestro Ayuntamiento, a propuesta  de los vecinos de Carriches, ha tenido a bien nombrar a la imagen de la Virgen de la Encina como Alcaldesa Perpetua de la Villa, el pasado 14 de junio; un reconocimiento especial gracias a la devoción y fervor popular que se le profesa en nuestro pueblo.

Hay que tener muy presentes las raíces cristianas de Carriches, y que desde su origen, la devoción por la Virgen María ha sido un pilar fundamental en la cotidianidad de sus gentes.

Todos conocemos desde que tenemos uso de razón la tradición y el origen de la devoción a Nuestra Señora de la Encina: siendo un monte de encinas el paraje donde radica la ermita, sobre una encina se apareció la Virgen a un pastor que por allí estaba con su rebaño.

Allí se levantó una ermita, y siempre quedó constancia, de manera fehaciente, del intenso fervor que despertó su imagen en todos los estratos de la sociedad carrichana.

Indulgencias y beneficios espirituales concedidos a los devotos de La Encina, romerías anuales en su honor por los llamados “votos”, donativos particulares, todo ello refrenda la vitalidad de la devoción del vecindario local y comarcal a la imagen de Ntra. Sra. de la Encina, y contribuyen a intensificar el fenómeno con una auténtica eclosión de religiosidad popular.

Y como, históricamente, el alcalde ha sido el representante de la autoridad real en el municipio castellano durante la Edad Moderna y, dada la clara y continuada devoción de los carrichanos a la Virgen de la Encina desde el siglo XIV hasta nuestros días, se justifica sobradamente la concesión del título honorífico de ALCALDESA PERPETUA, una distinción que se convierte en expresión de la ininterrumpida y arraigada devoción secular a esta imagen.

Queridos amigos:

Desde que Carriches existe, desde que la Señora del Encinar carrichano nos cuida y vela en su ermita, todos los encineros realizamos el mismo camino año tras año, un itinerario, que es sin duda alguna, metáfora de la propia vida humana y espiritual.

Cuando nacemos, somos presentados y ofrecidos ante su imagen como velas encendidas en nuestra fe. Cuando morimos, descansamos eternamente junto a ella en los alcores del Cerco.

Glorioso camino cristiano, de disponibilidad y decisión; nuestra comunidad parroquial “peregrina”, avanza, hacia una meta importante en su fe. Ntra. Sra. de la Encina ha sido el trayecto que muchas generaciones, a lo largo de la historia, han seguido en busca de su identidad espiritual. Ahora nos toca a nosotros “caminar” por el sendero marcado con esta luz celestial que ilumina nuestro pueblo.

Que Ella continúe velando y dirigiendo nuestro destino como lo ha hecho desde tiempo inmemorial. Que sea siempre ese camino donde los carrichanos vayamos poco a poco construyendo un futuro de humanidad y religiosidad, para promover a través de sus tradiciones más arraigadas los valores de la fe, la esperanza y la caridad.

Jesús Sánchez de Haro
Cronista Oficial de Carriches

lunes, 11 de agosto de 2014

jueves, 26 de junio de 2014

DISCURSO TOMA DE POSESIÓN COMO CRONISTA OFICIAL DE CARRICHES


Buenos días:

En primer lugar saludar al Sr. Alcalde y miembros de la Corporación aquí presentes; Al Sr. Cura Párroco, Sr. Director del Colegio Público; Agradecer la asistencia de doña Rocío López, diputada nacional por Toledo, Gracias Rocío por acompañarme en este acto; y también agradecer la presencia y saludar a los presidentes de las asociaciones, hermandades y grupos carrichanos invitados, y representantes municipales de las localidades vecinas. Y como no, a todos vosotros, compañeros, amigos y vecinos por haber decidido compartir este rato con nosotros.

Han pasado ya casi dos meses desde que me llegara la noticia de mi nombramiento como Cronista Oficial de la Villa de Carriches y de que esta noticia se hiciera pública; las aguas de la incredulidad inicial ante semejante sorpresa –tal vez soñada, algo anhelada pero nunca esperada- han vuelto a su cauce.

Soy consciente del compromiso, del servicio y la responsabilidad que contraigo con este pueblo y sus gentes, y me comprometo a seguir ejerciendo mi vocación con una sincera veneración por Carriches, por su Historia, Tradiciones, y por la Señora del Encinar, que desde su trono del Cerco, nos vela y nos protege. Sin olvidarme, por supuesto, de mi otra devoción familiar, Torrijos y su Santísimo Cristo de la Sangre.

Este acto público supone un antes y después tanto en mi vida personal, como profesional o social. Si hasta ahora hacía lo que me gustaba y lo que quería, que no era otra cosa que trasmitir lo poco que sé de la historia de nuestro pueblo; ahora me encuentro con la obligación de seguir haciendo lo mismo pero con la responsabilidad que da un cargo honorífico como este, cuya labor más importante es la de presentaros nuestro pasado, ser testigo del presente y extraer pautas para el futuro.

Por ello, y después de asumir tal responsabilidad, me gustaría rendir público homenaje a mi familia, especialmente a mi mujer y mis hijos, a mis padres y a mi hermano, por el apoyo y por la comprensión prestada en todo este tiempo robado. Sin vuestro apoyo incondicional no podría haber llegado hasta aquí.

Y sobre todo a quienes nos hicieron partícipes del mayor de los tesoros: nuestros antepasados, quienes apegados a sus creencias y costumbres, supieron reconstruir nuestras historias y conservar esas tradiciones, huellas imborrables de nuestras infancias carrichanas.

A través de ellos, el Cronista deberá narrar los principales hechos históricos ocurridos en sus calles, la cotidianidad diaria de sus gentes, su propia vida. También, porqué no, los grandes acontecimientos que se produzcan a nivel nacional, como grandes cambios que acabamos de vivir, en la reciente proclamación del rey Felipe VI.

La labor del Cronista, por tanto,  pasa por rastrear en el pasado y, como testigo directo, sacar a la luz viejas costumbres, difundir grandes riquezas y dejar una importante huella en la cultura y el patrimonio local.

Entre mis obligaciones se encuentran la de emitir mi opinión en aquellos temas relacionados con la historia de Carriches, redactar una memoria anual llamada “Crónica de la Villa de Carriches” en la que se recojan los principales acontecimientos sociales, culturales, y de todo tipo relacionados con nuestro pueblo, y profundizar en la singularidad de la Villa de Carriches, de este grupo de personas que se identifica con sus costumbres y en las que se refleja su historia, la historia anónima de cada uno de los individuos que han constituido la peculiaridad de esta comunidad.

Queridos amigos: asumo el carácter de servicio público que conlleva el desempeño de este cargo honorífico, poniéndome a vuestra disposición para todo aquello que alcance mi tiempo y mis conocimientos.

Prueba de ello serán los nuevos trabajos que estoy acabando sobre nuestras historias y tradiciones más importantes, junto a nuevos proyectos que se avanzarán en los próximos meses.

Para concluir, quiero reiterar una vez más mi gratitud por este nombramiento, agradecer vuestra presencia en este acto y felicitar a los también homenajeados por su gran labor y colaboración.

Acabo con una frase marcada a fuego en lo más profundo de mi ser, y que nunca he podido olvidar: “Hacéis bien en conmemorar vuestra Historia, porque en ello rendís honor a quienes la hicieron posible”.

Muchas Gracias a todos.

Carriches, 21 de junio de 2014


Jesús Sánchez de Haro
Cronista Oficial de Carriches